.Nos encontramos ante un instrumento musical de características impresionantes, en el que se unen la belleza y la grandiosidad del sonido con una espectacular "puesta en escena", o por decirlo de otro modo, con el "Rey de los instrumentos".
......El piano posee una gran cantidad de recursos musicales. Su mecanismo, sencillo para el ejecutante, permite que un niño pueda fácilmente componer una melodía sin necesidad de aprender la técnica de ejecución de los grandes pianistas. A su vez, esa sencillez de ejecución inicial, le hace llegar a reproducir obras de una complejidad tal que otros instrumentos nunca llegarían a alcanzar por sus limitaciones físicas. Los grandes pianistas, pueden sorprendernos con obras de impresionante destreza en su ejecución, y a su vez, de extraordinaria belleza de sonido. Su capacidad polifónica le permite reproducir las obras orquestales más bellas, ser el instrumento acompañante por excelencia, y le convierte en totalmente imprescindible para la composición musical. La mezcla de sonidos enarmónicos gracias a su pedal forte le confiere una belleza y singularidad que lo hacen claramente distinto, y por otro lado, su pedal izquierdo, o celeste, cambia por completo el sonido dándole "otra dimensión"..Por todo ello, el piano es el instrumento musical más universal en cuanto a difusión.
...Aunque tenemos que ser sinceros, no todo son ventajas, también hay ciertos inconvenientes: la producción del sonido depende de la percusión de las cuerdas en el instante en el que el macillo las hace entrar en vibración. Esto implica que una vez la tecla ha sido pulsada y se escucha su sonido, éste no puede ser modificado: debe obligatoriamente ir descendiendo en intensidad, y por tanto, perdemos posibilidades de expresión musical. Para entendernos lo compararemos a otro instrumento de cuerda: el violín. Cuando el violinista produce el sonido, el arco está constantemente frotando la cuerda y haciéndola vibrar, y por ello, puede modificar la intensidad, además, con su mano izquierda cambiando la posición modificaría también la altura; por último, si el arco frotase la cuerda en distintas posiciones, el violinista consigue modificar así el timbre. con lo cual, consigue grandes posibilidades de expresión sonora de las que el piano carece. Por ello, cuando escuchamos una melodía en el piano, éste intenta imitar a otros instrumentos que le superan en expresión, pero, ya que no puede, se requiere de la imaginación del oyente para unir esos trazos melódicos y entender mejor así la música pianística.
Toda esta recopilación de datos ha sido realizada con la única intención de que pueda servir como un aporte más a la cultura de nuestros pueblos.
Andrés A. Hernández L.